ALASRU - Associação Latinoamericana de Sociologia Rural
 
Memória del VII Congreso Latino-Americano de Sociología Rural
20-24 de noviembre del 2006 - Quito, Ecuador    
                              
La Cuestión Rural en América Latina: Exclusión y Resistencia Social
Por un agro con soberanía, democracia y sustentabilidad
 
Local del Congreso: FLACSO Ecuador - La Pradera E7-174 y Av. Diego de Almagro- Telfs.: (593 2) 3238888 - Fax: (593 2) 3237960

  •   Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM

    Universidad Autónoma Chapingo

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    VIII Congreso ALASRU, 2010

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    Recife, Brasil

    Comité organizador del VII Congreso
    Base de Datos de Ponencias

     

     

    Convocatórias de Grupos de Trabajo

    GT - 1 Relaciones de género y desarrollo rural
    GT - 2  Infancia y Juventud
    GT - 3 Movilización de recursos para el desarrollo local
    GT - 4 Nuevas migraciones y empleo Rural en América Latina
    GT - 5 Reforma Agrária e Assentamentos Rurais
    GT - 6 Cambio demográfico y sociedad rural
    GT - 7 Globalización y Cambios Estructurales y Sociales de la Agricultura
    GT - 8 Diversidade cultural rural
    GT - 9 Asociación productiva, economía solidaria y cooperativas
    GT - 10  Movimientos Sociales Rurales
    GT - 11 Segurança alimentar, políticas públicas e estratégias familiares rurais
    GT - 12 Sociología rural: el debate teórico y metodológico
    GT - 13 Estudios Sociales de la Ciencia y Tecnología
    GT - 14  Medio ambiente, sociedad rural y desarrollo sustentable
    GT - 15 Desafios de la extensión rural en América Latina
    GT - 16  Educación para el desarrollo rural en América Latina
    GT - 17 Historia y sociedad rural en América Latina
    GT - 18 Saberes e práticas alimentares, a alimentação como patrimônio
    GT - 19 Imagens do mundo rural: Abordagens teórico-metodológicas
    GT - 20 Turismo e desenvolvimento local na América Latina 
    Gt - 21 Políticas públicas y desarrollo rural
    GT - 22 La nueva estructura ocupacional de la población rural
    GT - 23 Mercado mundial, integración regional y tratados comerciales
    GT - 24 La nueva relación rural urbana
    GT - 25 La cuestión étnica hoy
    GT - 26 Crisis del água y crisis rural en latinoamérica:

    GT - 27 A pesca em áreas rurais, sustentabilidade sócio, política e ambiental

    GT - 28  Complejos agroindustriales y globalización agroalimentaria
    GT - 29 Territórios e globalização
    GT - 30 Violencias y globalización en los campos de América latina

     

     

              CONVOCATORIA AL VII CONGRESO DE LA ASOCIACIÓN LATINOAMERICANA DE SOCIOLOGÍA RURAL

     LA CUESTIÓN RURAL EN AMÉRICA LATINA: RESISTENCIA Y EXCLUSIÓN SOCIAL 

    En los últimos quince años América Latina mudó su rostro rural, cambió de fisonomía. Los otrora países eminentemente agrarios se tornaron  en maquiladores, orientados a la exportación industrial y aportadores de fuerza de trabajo barata para la inversión foránea. Los alimentos básicos se convirtieron en arma de contienda por la hegemonía económica entre los países desarrollados, por lo que se desvalorizaron artificialmente en el mercado mundial, inundando las economías periféricas a precios por debajo de su costo,  con escasa calidad alimentaria y sustento transgénico. Las grandes firmas transnacionales, comercializadoras de granos básicos en el ámbito mundial, utilizaron los Tratados Comerciales para imponer sus bienes abaratados, con lo cual han ido desestructurando  las unidades productivas de nuestros países.

    La agricultura devino en  rama marginal arrastrando con ella a los productores rurales. Las políticas públicas redujeron los recursos hacia el campo estimuladas por los organismos multilaterales, bajo la lógica de reducir los costos de las industrias agroalimentarias. El campo dejó de ser el sustento de la industrialización  y se convirtió en un reservorio de fuerza laboral.

    Alcanzaron rentabilidad  únicamente aquellos productos orientados a la exportación como flores, frutas, hortalizas y  soya, exigentes de enormes montos de capital y canales externos de comercialización, que generaron acelerados procesos de concentración económica y territorial con la consecuente  desaparición de miles de pequeños productores.

    En este contexto afloró la migración como la única actividad viable. Los campos se vaciaron de su fuerza laboral y las mujeres, los ancianos y los niños se quedaron en las comunidades despobladas.

    En el marco de estas mudanzas fue resaltando el rostro oscuro de la exclusión como el rasgo  sobresaliente del campo latinoamericano.  Primero fueron marginados los mas pobres, los pequeños campesinos, los indígenas, los sin rostro, los del color de la tierra.

    Su cosecha perdió valor en el mercado y ya no hubo quien la comprara, quien  destinara recursos que estimularan su producción. Pasaron a ser los  “indigentes”, depositarios de los programas orientados a disminuir la pobreza extrema.  De productores devinieron  en pobres, los desahuciados del engranaje económico neoliberal.

     Después fueron los campesinos medios quienes  quedaron fuera de la producción. Los bajos precios sin subsidios compensatorios los obligaron a autoconsumir su producción, a buscar otros derroteros. El ingreso de la parcela dejó de ser el sustento de la economía campesina.

    En esta trayectoria de la exclusión siguieron  los jornaleros agrícolas quienes anteriormente encontraban trabajo en las actividades empresariales agropecuarias. Empezaron a enfrentar la mecanización rural, la sustitución hacia cultivos ahorradores de fuerza de trabajo, la reducción de la inversión rural y su acotamiento hacia actividades de exportación. El desempleo sentó sus reales en las parcelas nativas, mientras que aquellos trabajadores  que lograron insertarse en actividades productivas, enfrentaron elevadas cuotas de explotación y condiciones insalubres de trabajo.

    Y finalmente,  los otrora prósperos empresarios nacionales que habían formado grandes emporios agropecuarios, se vieron enfrentados a una competencia desleal, que los llevó a la quiebra o a una adaptación tecnológica que nunca  logra equipararlos con sus competidores foráneos. Grandes grupos de la población fueron entrando, en mayor o menor medida, en el sinuoso terreno  de la marginalidad.

    Pero a la par con la exclusión empezaron a surgir respuestas inéditas de los productores rurales, de los jornaleros, de las mujeres, de los jóvenes, de los indígenas.  Un amplio mosaico de estrategias defensivas resaltó la diversidad ambiental y social que caracteriza a la ruralidad latinoamericana, así como el papel de los territorios y las identidades. Brotaron así, numerosas y variadas experiencias locales que cruzaron el paisaje rural desde la dimensión ambiental hasta la tecnoporductiva; proyectos productivos orientados a nichos de mercado, formas alternativas de financiamiento, cultivos orgánicos, bienes con mayor contenido alimenticio.

    Junto con la resistencia individual,  emergieron también los procesos organizativos de largo alcance. El campo arrasado por el torbellino neoliberal ha sido capaz de engendrar grandes movimientos con impacto nacional como el  EZLN en México, el MST en Brasil, la CONAIE en Ecuador y los victoriosos cocaleros de Bolivia.

    Exclusión y resistencia constituyen los  rostros más visibles de la ruralidad contemporánea.  Sin embargo, también va quedando claro, que apuntalar  los espacios rurales es una condición fundamental para la construcción de proyectos nacionales con soberanía, democracia y sustentabilidad. Por ello, la cuestión rural se ha convertido en un punto central de la agenda latinoamericana, en una coyuntura caracterizada por el debilitamiento ideológico del modelo neoliberal y el ascenso de gobiernos más incluyentes y democráticos.

    En este contexto, convocamos a los estudiosos de las ciencias sociales orientadas al mundo rural, a reflexionar desde las más diversas temáticas sobre los problemas cruciales que hoy aquejan a nuestros países, en el marco de la resistencia y la exclusión.

    Si las fuerzas dominantes de la globalización han generado la desestructuración y la dependencia alimentaria, también han propiciado los medios para el surgimiento de una  lucha tenaz, activa, incansable y esperanzadora  de los productores  y jornaleros rurales, que nos obliga hoy a sumar esfuerzos contra la exclusión y la explotación. Este es el reto que enfrentamos.